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Lecciones aprendidas pasados 30 años del desastre de Bhopal


Se cumplen 30 años del terrible desastre de Bhopal, ocurrido el 3 de diciembre de 1984 en la región de Bhopal (India).

El accidente se originó al producirse una fuga de isocianato de metilo (MIC) en una fábrica de pesticidas propiedad de la compañía estadounidense Union Carbide.

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Existen múltiples teorías y posibles causas del accidente, aunque la principal teoría que se desprende de las investigaciones realizadas por la misma empresa y por la justicia india es la de que el accidente se produjo al no tomarse las debidas precauciones durante las tareas de limpieza y mantenimiento de la planta, lo que hizo que el agua a presión utilizada, cristales de cloruro sódico, restos metálicos y otras impurezas que la misma arrastraba, entrasen en contacto con el gas almacenado, iniciando una reacción exotérmica que provocó la apertura por sobrepresión de las válvulas de seguridad de los tanques y con ello la liberación a la atmósfera del gas tóxico; con el agravante de que el sistema de refrigeración de los tanques y el catalizador de gases previo a la salida a la atmósfera, se habían desactivado por ahorro de costes.

Al entrar en contacto con la atmósfera, el compuesto liberado comenzó a descomponerse en varios gases muy tóxicos que formaron una nube letal que, al ser más densos los gases que la formaban que el aire atmosférico, recorrió a ras de suelo toda la ciudad. Miles de personas y seres vivos murieron de forma casi inmediata asfixiadas por la nube tóxica y otras muchas fallecieron en accidentes al intentar huir de ella durante la desesperada y caótica evacuación de la ciudad.

Se estima que unas 10.000 personas murieron en la primera semana tras el escape tóxico y al menos otras 25.000 fallecieron posteriormente como consecuencia directa de la catástrofe, que afectó a más de 600.000 personas, 150.000 de las cuales sufrieron graves secuelas. Además, perecieron también miles de cabezas de ganado y animales domésticos y todo el entorno del lugar del accidente quedó seriamente contaminado por sustancias tóxicas y metales pesados que tardarán muchos años en desaparecer. La planta química fue abandonada tras el accidente, y las víctimas no han sido aún indemnizadas, hecho que quiere revertir el Gobierno Indio, según ha indicado recientemente.

El portal Troposfera nos ofrece extensa y detallada información sobre las causas del accidente y el contexto histórico del mismo.

Las lecciones que nos ha ofrecido este lamentable accidente han tenido un efecto importante en la seguridad de procesos y sobre cómo debemos ser educados y adiestrados para prevenir futuros accidentes:

  • Cultura de seguridad: No hay medidas de seguridad que puedan evitar un accidente si no existe una cultura de seguridad que gobierne el comportamiento de la dirección y los empleados. En Bhopal este pilar básico no estaba presente o era débil.

  • Gestión de la seguridad: En 1984 no estaban ampliamente establecidos los sistemas de gestión de la seguridad, aunque ya existían recomendaciones y procedimientos como los PSM (Process Safety Management) de DuPont o los del Center for Chemical Process Safety (CCPS) del American Institute of Chemical Engineers. Fueron los dos grandes accidentes ocurridos en 1984 (el de Bhopal y el de las explosiones de PEMEX en México), los que motivaron la necesidad de un enfoque organizado y sistemático.

  • Diseño Intrínsecamente seguro: La aplicación de los principios del diseño intrínsecamente seguro son los que ofrecen los mejores resultados. En Bhopal la causa principal de la catástrofe fue el almacenamiento innecesario de grandes cantidades de MIC, que a la postre fue lo que provocó el envenenamiento masivo.

  • Transferencia del conocimiento en base al aprendizaje a partir de accidentes. El accidente de Bhopal todavía proporciona valiosas lecciones después de 30 años. Conceptos como el de “cero accidentes” o la “total inherent safety” surgieron a raíz de los accidentes ocurridos en 1984, así como el que empezó a acuñar el profesor Trevor Kletz, uno de los padres de la seguridad química moderna: “¿Por qué debemos publicar los informes de accidentes?”.

Desde entonces, se han logrado progresos significativos en el desarrollo de la seguridad y la salud en el trabajo, que están yendo en aumento mediante las iniciativas de responsabilidad social corporativa que están funcionando en los últimos tiempos, como la Responsible Care, una iniciativa global voluntaria de la industria química bajo la cual las empresas trabajan para mejorar continuamente su desempeño en seguridad, salud y medio ambiente. Resulta paradójico, no obstante, que una de las compañías que crearon la iniciativa Responsible Care en 1987 sea Dow Chemical, la firma que adquirió en su día los activos de Union Carbide, y que aún no ha asumido responsabilidad alguna respecto del accidente, pese a que quedó constatado que los tres factores que desencadenan la tragedia del 3 de diciembre de 1984: Carencia de personal técnico especializado, corrosión de los materiales y equipos, y desactivación e inutilización de las medidas de seguridad, pudieron ser controlados por la compañía.

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Desastres como el de Bhopal o el accidente nuclear de Chernobyl en 1986, son los que de una forma trágica empezaron a fraguar el actual concepto de cultura preventiva. Con toda seguridad, las vidas que se cobraron aquellos accidentes ayudaron a crear una nueva cultura de la seguridad que ha salvado las vidas de muchas otras personas desde la catástrofe. O como mínimo esa es una de las únicas lecciones positivas que hemos sabido encontrar.

Fuente

Consultas:
charlasdeseguridad@live.com.ar
@charlasdeseguri

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